Las reformas en Benalúa exigen respetar la arquitectura del ensanche histórico. Benalúa se levantó como ensanche planificado a finales del XIX y creció con bloques de pisos durante los años 60 y 70. Hoy es un barrio consolidado con vida propia: plaza Navarro Rodrigo como centro neurálgico, el mercado del barrio, colegios públicos con lista de espera y una población estable que envejece pero se renueva con compradores jóvenes atraídos por los precios.
El precio medio del metro cuadrado en Benalúa se mueve entre 1.500 y 2.000 €, uno de los más razonables dentro del municipio teniendo en cuenta que se camina al Centro en diez minutos. La tipología habitual son pisos de 80–100 m² en bloques de cinco o seis plantas con ascensor, que necesitan reforma integral para adaptarse a las necesidades de hoy.
El encargo típico en Benalúa es actualización total: tirar tabiques para integrar salón y cocina, renovar fontanería y electricidad desde cero, cambiar los suelos de terrazo por tarima o cerámica de gran formato, abrir el baño principal y sustituir la bañera por ducha. En muchos casos, también se redistribuye para ganar un despacho o habitación de invitados aprovechando metros de pasillos largos.
Un aspecto técnico clave en Benalúa: algunos bloques de los 70 pueden contener placas de fibrocemento en falsos techos o paramentos secundarios. Si aparecen durante la demolición, paramos la obra, gestionamos la retirada con empresa autorizada RERA y reiniciamos con todos los protocolos. Nunca improvisamos con amianto, y eso lo ves reflejado en el presupuesto desde el primer momento.
En Benalúa, las manzanas más antiguas (Pardo Gimeno, plaza Navarro Rodrigo, alrededores de San Vicente) conservan forjados de viguetas de hormigón pretensado de los años 60–70 que pueden presentar carbonatación o flechas mayores de lo aceptable. Antes de redistribuir un piso pasamos un georradar puntual para verificar el estado de las viguetas críticas; si la cata revela patología, proponemos refuerzo con láminas de fibra de carbono o sustitución parcial con perfilería metálica IPE. Es un extra que muchos presupuestos baratos no contemplan y que aparece en mitad de obra como un agujero serio.